Ellos van conmigo.

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viernes, 10 de mayo de 2013

Eres mi agonía, eres mi esperanza...

Siempre estoy volviendo a mi querido Persuasión, y este fragmento en particular me gusta muchísimo, cuando Anne y el Capitán Wentworth se encuentran en el concierto, ya pasadas las angustias del accidente de Louisa Musgrove, y Anne sabiendo que el capitán no está comprometido con la joven. Y conociéndolo tan bien, nota algunos cambios en su comportamiento hacia ella.
Y nuevamente vemos(como en un fragmento de Jane Eyre que compartimos una vez) cómo el amor embellece e ilumina a la dama que lo está experimentando...

"...Anne no vio nada, no pensó nada del lujo del salón; su felicidad era interior. Sus ojos refulgían y sus mejillas estaban animadas, pero ella no lo sabía. Pensaba solamente en la última media hora y mientras ocupaban sus asientos, en su pensamiento repasaba los detalles. La elección del tema de conversación, sus expresiones, y más aún sus gestos y su fisonomía eran algo que ella podía ver sólo de una manera. Su opinión acerca de la inferioridad de Louisa Musgrove, opinión que parecía haber dado con gusto, su asombro ante los sentimientos del capitán Benwick, los sentimientos de éste por su primer y fuerte amor-las frases dejadas sin terminar-, su mirada algo esquiva, y más de una rápida y furtiva mirada, todo aquello hablaba de que al fin volvía a ella; el enfado, el resentimiento, el deseo de evitar su compañía habían desaparecido. Y sus sentimientos no eran simplemente amistosos; tenían la ternura del pasado; sí, algo había en ellos de la antigua ternura. El cambio no podía significar otra cosa. Debía amarla."

Pero durante el concierto el capitán ve a Mr.Elliot con Anne y piensa erróneamente que ella se ha comprometido con su primo y eso destruye nuevamente sus esperanzas.
Este segundo fragmento es posterior a la carta donde le declara su amor a Anne, y me gusta mucho porque revela y resume los sentimientos del capitán y su gran amor nunca extinguido. Qué caballero, por Dios!

"...lo que allí, en el papel, había declarado era lo cierto y no se retractaba de nada. Insistía en que no había amado a ninguna más que a ella. Jamás había sido reemplazada. Jamás había creído encontrar a nadie que pudiera comparársele. Verdad es-debió reconocerlo-que su constancia había sido inconsciente e inintencionada. Había pretendido olvidarla y creyó poder hacerlo.Se había juzgado a sí mismo indiferente , cuando solamente estaba enojado; y había sido injusto para con sus méritos, porque había sufrido por ellos. El carácter de ella era a la sazón para él la misma perfección, teniendo al mismo tiempo la encantadora conjunción de la fuerza y la gentileza
(...)allí había visto él que todo exaltaba a la mujer que había perdido; y allí comenzó a lamentar el orgullo, la locura, la estupidez del resentimiento, que lo habían mantenido apartado de ella cuando volvieron a encontrarse."
Siempre pienso que de todas las fabulosas parejas salidas de la pluma de nuestra amiga Jane Austen, son Anne y Frederick quienes disfrutarán de la felicidad más perfecta y total luego de casarse, justamente por todo el tiempo que estuvieron separados recordándose y deseándose, tratando de olvidar o no, todo lo que habían vivido juntos. Tanta agonía, tanta desesperación, tanto amor guardado, aumentado, reprimido...y ambos adorándose de aquella manera. Qué maravilla!
Quiero un capitán Wentworth para mí!!!!

Quiero aprovechar la ocasión para agradecer un detallazo que ha tenido conmigo la querida amiga Laura, que maneja con maestría varios blogs, ya que es una escritora de talento e imaginación muy fértil(no sé cómo lo logra, es admirable)donde vuelca sus historias(éste es uno de ellos y aquí el otro). El segundo blog de Laura fue creado para compartir su historia Berkley Manor, un relato de época que narra las aventuras de Melanie Livingston, una sensible muchacha que descubre la vida y el amor en la mansión del título.
Bueno, ella me dedicó una entrada preciosa en su primer blog que agradezco mucho, ya que para hacerlo debió navegar entre mis tonterías un buen rato, jeje(lamento eso, amiga).

No voy a aburrirme jamás de Frederick Wentworth/Rupert Penry Jones. Jamás. Sólo véanlo, es hermoso.
Besos a todos!

lunes, 27 de agosto de 2012

Persuádeme...

"No puedo soportar más en silencio. Debo hablar con usted por cualquier medio a mi alcance. Me desgarra usted el alma. Estoy entre la agonía y la esperanza. No me diga que es demasiado tarde, que tan preciosos sentimientos han desaparecido para siempre.
Me ofrezco a usted nuevamente con un corazón que es aún más suyo que cuando casi lo destrozó hace ocho años y medio. No se atreva a decir que el hombre olvida más prontamente que la mujer, que su amor muere antes.
No he amado a nadie más que a usted.
Puedo haber sido injusto, débil y rencoroso, pero jamás inconstante. Sólo por usted he venido a Bath; sólo por usted pienso y proyecto.
¿No se ha dado cuenta? ¿No ha interpretado mis deseos?. No hubiera esperado estos diez días de haber podido leer sus sentimientos como debe usted haber leído los míos. Apenas puedo escribir. A cada instante escucho algo que me domina. Baja usted la voz, pero puedo percibir los tonos de esa voz cuando se pierde entre otras. ¡Buenísima, excelente criatura! No nos hace usted en verdad justicia. Crea que también hay verdadero afecto y constancia entre los hombres. Crea usted que estas dos cosas tienen todo el fervor de
                                                                             F. W.
Debo irme, es verdad. Pero volveré o me reuniré con su grupo en cuanto pueda.
Una palabra, una mirada me bastarán para comprender si debo ir a casa de su padre esta noche o nunca "
"...Allí intercambiaron otra vez esos sentimientos y esas promesas que una vez parecieron haberlo asegurado todo, pero que habían sido seguidas por tantos años de separación. Allí volvieron otra vez al pasado, más exquisitamente felices quizá en su reencuentro que cuando sus proyectos eran nuevos. Tenían más ternura, más pruebas, más seguridad de los caracteres de ambos, de la verdad de su amor."

Qué maravilla realmente, sin palabras... 
me encantan estos fragmentos de Persuasión, de la querida Jane Austen.
No puedo ni imaginar qué se podría sentir al recibir una carta así, qué excelente conclusión para una historia como la de nuestra pobre Anne Elliot, con tanto sufrimiento en el corazón y una familia tan in-so-por-ta-ble.
Frederick-Rupert es sin dudas el gran premio :)
Releyéndolo de nuevo. Amo este libro.
Que tengan buena semana!
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